La utilización de pisos de llanta, en las cocinas.

La utilización de pisos de llanta en rollo para las cocinas está empezando a ser considerable, esto se debe a todas las ventajas que ofrece y al nivel de seguridad que aporta, sobre todo en estos lugares donde mayor riesgo de sufrir un resbalón hay.

Gracias a estas superficies podemos reducir el riesgo de sufrir un resbalón al máximo, además de aportar un drenaje optimo en caso de derrame de líquidos sea agua o aceite, estos derrames no afectan a la estabilidad del piso, manteniendo el nivel de antideslizamiento al máximo. Por otro lado, aportan una serie de beneficios, ya que esta superficie es antipatía, mejora el rendimiento de los empleados al reducir el estrés que se acumula en las piernas al estar demasiadas horas de pie.

También son más higiénicos, ya que suelen estar confeccionados con materiales como el hule y también suelen llevar un recubrimiento anti-moho y bacteriano, lo que garantiza un nivel óptimo de desinfección para las cocinas, son fácilmente lavables y no requieren de mantenimiento.

Su instalación es muy sencilla, en el mercado podemos encontrar dos variantes, los pisos para cocina en rollo o bien los tapetes modulares para cocina, cualquier es de estas dos opciones son igual de buenas, solo que una de ellas es un poco más sencilla de colocar, además no precisan ser pegadas al suelo, ya que ellas solas se adhieren gracias a sur propiedades antideslizantes en las dos caras y se adaptan a cualquier superficie.

El coste de este producto es otra ventaja, ya que no resultan muy caros y su durabilidad es alta, resisten muy bien a los líquidos, incluso algunos corrosivos suaves y se limpian con mucha facilidad, simplemente echando agua con una manguera y queda lista para ser utilizada al dia siguiente.